martes, 15 de enero de 2008

Destruyendo Aragón

Quizá os haya chocado el titulo del articulo, pero creo que más claro agua. Es curioso pero cada vez que me da por ver las noticias me encuentro con alguna tipo “Proyecto de construcción de 50.000 casas en La Muela”, “Sabiñánigo proyecta un mega campo de golf”, “Aramón plantea ampliar la estación de esquí de Formigal”, y un largo etcétera.
Y llegados a este punto es cuando me pregunto: ¿de verdad les importa algo esta tierra?, está claro que no, que como en todos los lugares, lo único que les interesa es forrarse a costa de preciosos paisajes, pueblos tranquilos o ignorantes visitantes que ven en los mega centros turísticos el futuro del veraneo, y la verdad es que no es para menos. Pero lo peor no es que haya gente sin escrúpulos que por ganar unos cuantos fajos de dinero sea capaz de destruir aquello que nos da la vida, pues se supone que existe una justicia para paliar estos intereses especuladores (sólo en la teoría, no se vayan a alarmar ustedes y a pensarse que esto es un autentico país democrático), lo peor, repito, es que el gobierno, con los señores Iglesias y Biel a la cabeza esté metido de por medio, en sociedades tipo Aramon (50 % del accionariado) o SVA (Suelo y Vivienda de Aragón), con carácter exclusivamente especulativo. Pero claro luego salen en los medios diciendo que esto es crecimiento para Aragón y que sobretodo sirve para rejuvenecer la población (yo pensaba que la gente solamente iba a “veranear” a lugares como el Pirineo, pero ahora resulta que se quedan a vivir allí para dar de comer a las cuatro ovejas del pastor de Broto) y sobretodo tachando de radicales y antiprogresistas a los que nos oponemos a este atropello a nuestra tierra, y el colmo es que siempre es la misma historia. Pero creo que debo decirlo todo por partes así que empezaré por el Pirineo. ¿Y que decir del Pirineo?, está claro, la especulación masiva que Aramón (ahora resulta que es propiedad exclusiva de ellos) esta haciendo daños irreversibles a un paisaje que ha cautivado a millones de personas y ha alegrado la vista a más de uno, además de sus valores fundamentales, como el de la vida. Además sus impulsos imperialistas están llevando a los pueblos tradicionales altoaragoneses a estar sumidos en un amasijo de grúas, hierros y ruidos indeseables, pero todo sea por favorecer a los de siempre, y por suspuesto, no se van a preocupar por un pueblo recóndito donde viven cuatro personas con sus cuatro cabras y ovejas, sino a aquellos que están cerca de las “preciosas” pistas de esquí. Y por supuesto no podía dejar de hablar de la joya de la corona, las estaciones de esquí. Estos famosos lugares de ocio destruyen el Pirineo, pues de verdad, invito al Señor Iglesias y compañía a que se paseen por ellas durante el verano y verán el espectáculo tan dantesco que se produce, pero lo más gordo es que encima de estropear el paisaje y querer ampliarlas destruyéndolo todavía más, llegan desde nuestro querido gobierno y les hacen una rebaja sustancial del Impuesto de impacto ambiental, patético.
Pero vámonos ahora a la ciudad de Huesca, dominada por el excelentísimo caquice mayor del reino aragonés, el Señor Elboj. Este “personaje” no se conforma con ser alcalde de Huesca, no señores, se ha adueñado además de la suculenta consejería de Urbanismo, lo cual supone un totalitarismo oculto bastante importante pues tiene en su poder los dos aspectos más importantes de un municipio. Bien, pues este “señor”, ha tenido la grandiosa idea de que para “sanear” el Casco Histórico de la ciudad de Huesca va a derribar 50 edificios históricos y por supuesto a la construcción de nuevos edificios sobre dichos solares (por especulación va a ser en España, hombre ¡por dios!, que indecencia).
El siguiente punto lo ocupa la magmánima ciudad de Zaragoza y su entorno, que como no podía ser de otro modo, no se libran de nuestra querida compatriota, la especulación. Y es que dejando aparte el tema de la Expo (en otro articulo ya hablo de ello), hay una serie de proyectos, curiosos cuanto menos, en Zaragoza. Para comenzar, hagamoslo por la papanatada de los últimos días, el intento de trasladar la Ciudad Universitaria a Ranillas (Recinto Expo), para por supuesto construir pisos en la zona universitaria actual, aunque independientemente no se donde van a meter todas las facultades en los edificios de la Expo, pero claro todo sea decir sandeces por la boca. Otro aspecto importante, el tan traído campo de fútbol, que si ahora se queda, que si ahora se va, y detrás de todo esto, especulación, para variar más que nada. Y porque no hablar de Valdespartera, esa “ecociudad”, construida con materiales que contaminan eso sí y que destruyen el medio ambiente, pero todo sea por construir pisos que la ciudad no necesita, mientras en el interior de la misma hay 50.000 pisos vacíos, una buena cantidad creo yo. Pero por supuesto no hay que olvidar el “entorno” de Zaragoza, pues municipios como Cuarte de Huerva, La Puebla, Cadrete, Villanueva de Gállego ven triplicar año a año la población de sus pueblos, a través de una construcción masiva, cuyas políticas muchas veces son poco claras. Y como olvidarnos de los proyectos estrella como el campo de Golf de Zuera (intervenido judicialmente por irregularidades), o las cientos de viviendas proyectadas en Pedrola por una empresa constructora involucrada en la ya mítica Operación Malaya. Y por supuesto el centro del huracán especulativo que se cierne sobre Aragón, La Muela, aquel pueblo en el que se proyectaron en su PGOU cerca de 65.000 viviendas en 20 años, o que querían hacer unas mega urbanizaciones alejadas del casco urbano, produciendo un grave problema de destrucción del enclave tradicional y al mando de todo esto, la alcaldesa, que es del maravilloso y muy aragonesista Partido Aragonés, que defiende ante todo los intereses de Aragón. Mientras tanto se siguen construyendo viviendas en terrenos ilegales, en zonas protegidas por su alto valor natural y en cientos de lugares donde jamás se debería permitir que la siniestra mano del hombre actuara.
Y por supuesto no podíamos dejar atrás la mítica ciudad de Bílbilis Augusta, la ciudad del Jalón, en la cual se ha proyectado (y se encuentra en construcción) otro gran campo de golf, en una mega urbanización a las afueras, concretamente a unos 10 kilómetros de la ciudad.
Me gustaría acabar con la provincia de Teruel, concretamente con las sierras de Gudar y Javalambre. En estas tierras bastante dejadas de la mano de los políticos, y en las que se ha sufrido con gran dureza el problema de la emigración, se han proyectado algunos hogares, cuanto menos bochornosos, como el conocido caso de San Agustín. En este pequeño pueblo, un constructor valenciano presentó un proyecto para la construcción de cientos de viviendas de vacaciones en un enclave natural protegido, aunque menos mal que la Diputación General de Aragón detuvo el proyecto (no todo iba a ser criticar al gobierno).
Esto sólo son casos concretos, pero la especulación, la destrucción de numerosos monumentos, el problema de los campos de Golf, la construcción masiva son problemas reales, que cada día suceden con más frecuencia en Aragón, una tierra que hasta hace cuatro días se creía salvada de esta fiera destructora de la naturaleza y que ha entrado con una sobrenatural fuerza en esta tierra, dejando claro que la especulación no tiene fronteras ni jamás las tendrá, por lo menos, mientras los políticos sean tan incompetentes y corruptos como ahora y sean tan carentes de moral y ética.

Eduardo Garzón.
(Artículo escrito en noviembre de 2007).

La cultura, una incomodidad para los políticos

Muchas veces me hago una pregunta: ¿Realmente vivimos en una autentica democracia?. Cada vez está más clara la respuesta, un NO rotundo. En la España del siglo XXI estamos acostumbrados a que nuestros queridos políticos nos cuenten con gran orgullo el asentamiento que ha tenido la democracia desde la muerte de Franco y se les llena la boca con promesas e ilusiones preelectorales. Por lo tanto podemos afirmar que esa democracia de la que tanto se jactan, no es un sistema político perfecto como ellos afirman. Hablan acerca del gran avance de la sociedad española desde sus despachos, alejados de la verdadera realidad que cada día nos encontramos en la qué una gran parte de la población (cada vez mayor) vive aborregada aceptando sin pensar ni juzgar las decisiones de los líderes, los cuales aprovechar esta situación para acomodarse en sus sillones mientras la población se vuelve ignorante e inculta.

Nuestra sociedad se está convirtiendo día a día en un lugar donde el desinterés por las cosas, el universalismo de las costumbres y la marginación de aquellos que no se adaptan a ella reinan sin que nadie ponga coto a esta situación, pues nuestros dirigentes prefieren una población ignorante, para manejarla a su antojo que a una población culta e interesada en los problemas reales pues estos sólo suponen un conjunto de incomodidades políticas.

Respecto a la pregunta del comienzo como he explicado la respuesta es un claro no, pues en realidad vivimos en una oligarquía en la cual los políticos toman las decisiones con total indiferencia hacia los ciudadanos, los verdaderamente afectados por sus políticas, pues estos solo actuan en política cada cuatro años cuando – entonces sí – los políticos se lanzan a captar los votos que les van a dar el poder. Una vez pasan las elecciones, todo queda – como dice la expresión popular – en agua de borrajas.

Podemos decir pues, que vivimos en una gran mentira en la qué unos pocos manejan a una gran parte de la aborregada población, a la cual le cuentan cuentos sobre grandiosas propuestas o megainversiones para una población hambrienta de ilusiones.


Eduardo Garzón.
Artículo escrito en julio del 2007.

(Dedicado a Mario Corrales por animarme a seguir escribiendo).

domingo, 13 de enero de 2008

¿Expo = especulación?

Desde que Zaragoza obtuvo la victoria en la elección de la Exposición Internacional de 2008, en esta ciudad parece que no se hable de otra cosa y es que nos narran cuentos chinos acerca de las maravillas, el desarrollo y todas esas pamplinadas que según dicen dejará la Expo. Todo esto es muy bonito y como es lógico produce mucha ilusión entre los ciudadanos, pero detrás de esta bonita cara se esconde el verdadero propósito de la Expo, enriquecer a unos pocos a costa de los deseos e ilusiones del pueblo.

La Expo servirá para que unos pocos se enriquezcan con contratos de construcción y obras magmánimas mientras los ciudadanos nos quedamos a verlas venir y es que solamente hay que ver proyectos urbanísticos como el azud del Ebro, que como bien dicen las asociaciones ecológicas va contra el propio propósito de la muestra y destruirá gran cantidad de la fauna y flora del Ebro a su paso por Zaragoza. Otros proyectos como el Balcón de San Lázaro donde se pretenden construir una gran cantidad de pisos de gran altura estropeando las vistas de la ciudad con el único propósito de que ciertos constructores y algunas personas de la concejalia de urbanismo se llenen los bolsillos. Estas son las dos caras de la moneda.

Dentro del propio recinto hay actuaciones que llaman mucho la atención como que el Vaticano vaya a tener su pabellón independiente donde van a ofertar destinos turísticos religiosos o lo que llama más la atención: el pabellón de África. Cuando se sacó a concurso nadie presento propuesta y la sociedad "Expoagua" (llamada por algunos Expoculación) decidió construirlo como ellos quisieron pero a pesar de que los países africanos no tendrán que pagar el pabellón si que tendrán que pagar los elementos expositivos mientras en sus países más del 90% de la población se muere de hambre. ¿No sera mejor que dediquen el dinero en mejorar sus condiciones de vida?.

Para terminar quisiera decir que los proyectos de la ciudad que ahora se están o se van a llevar a cabo deberían de haberlos hecho hace unos cuantos años aunque no hubiera Expo pero esta ciudad y este país son así.

Eduardo Garzón.
(Artículo escrito en julio del 2006).

El borreguismo

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, un borrego es cordero o cordera de uno o dos años y también una persona sencilla o ignorante. Según mi definición borrego es aquella persona que sigue desaforadamente las modas o aficiones establecidas por un grupillo de famosillos (no llegan ni a la categoría de famosos, pues dan pena) o por unas cuantas personas que se consideran dueñas del mundo y sueñan con que todos nos arrodillemos ante ellos (cosa cada vez más lograda).

En España, un país según dicen tan moderno y democrático, nos estamos viendo invadidos por un gran número de marcas y productos extranjeros, que por el mero hecho de un simbolito de apenas centímetro y medio cuestan un riñón. Pero no es esta la cuestión a la que me quiero referir, sino a que por el mero hecho de que una prenda sea de fulano o fulana haya que ponérselo no nos vayamos a salir de la regla establecida y obtengamos mentes que piensan y tienen autonomía intelectual.

Porque, ¿que pasa si decidimos no ponernos determinadas prendas o marcas? Que somos diferentes, no somos personas en condiciones, somos bichos raros a los que hay que estar alejados no nos vayan a contagiar una enfermedad y tengamos un serio problema.
Además estas marcas están explotados a niños y a personas adultas a las que les pagan un sueldo miserable y les tratan como a perros.

Desde aquí solo deseo pedir que las personas tengamos dos dedos de frente y dejemos de llevar unas marquitas determinadas pues enriquecemos a gente sin escrúpulos y a los que no les importa hacer métodos de extorsión y genocidios para evitar la debilidad de sus empresas.

Eduardo Garzón.
(Artículo escrito durante el mes de abril del año 2006).